martes, 13 de octubre de 2009

¿Teatro en el Centro de las Artes?

"PERFUME DE GARDENIAS"

Sabado 10 de Octubre de 2009...Centro de las Artes de San Luis Potosí, México.

Resulta difícil hablar de una puesta en escena en la cual los elementos que conforman el drama lucen desarticulados y por así decirlo resultan acartonados, quizás esta haya sido la visión de la dirección y el hecho de conformar un cuadro de actores de amplia capacidad histriónica con la incipiente experiencia de un par de actrices que entendemos es su primera vez dentro del ejercicio del teatro.

El Texto del Maestro Alberto Huerta, autor zacatecano, bien merece otro enfoque, otra lectura y sobre todo una mejor concepción de la puesta en escena. Porque no entendemos la pretensión de ostentarse ahora con el nombre de “Grupo de Teatro del Centro de las Artes”, en todo caso sería grupo teatral emergente, conformado por funcionarios y actores invitados, porque sabemos que así se dieron las cosas.

La obra, “Perfume de Gardenias” no llena el requisito de un teatro hecho por profesionales, sí atendemos al hecho que tanto en la dirección, la asesoría en la expresión corporal, la coreografía y el diseño escenográfico, se quedan muy cortos, y por debajo de las expectativas que hubiesen generado al involucrar a gente talentosa como Eleno Guzmán y Alejandra Mendoza, Joaquín Ramírez, entre otros. Nuestra impresión como espectador es que apenas logra conciliar un esfuerzo conjunto, aunque disparejo en el total de la puesta en escena.

El texto desde la perspectiva dramática está bien realizado, no así la dirección de actores que desaprovecha la amplia gama expresiva de algunos de los actores invitados. El asistir a la puesta en escena así nos lo corrobora, pues todo el hecho teatral se diluye en una serie de cuadros plásticos, carentes de fuerza interpretativa y sobre todo carentes de discurso actoral.

El trazo escénico configurado por desplazamientos de un lado a otro, horizontales y verticales y el nulo aprovechamiento del espacio teatral donde se desarrolla la acción, no plantea en su conjunto una concepción que haga crecer la obra y por el contrario, descuida lo más evidente, hacer que no se vean tan disparejas las actuaciones de las dos actrices noveles, junto al trabajo de los demás interpretes, todos de amplia experiencia y que sin embargo aquí se notan forzados y a medio gas.

Creo muy a mi pesar que esté trabajo escénico solo es una forma de cumplir con un programa que ya se tenía contemplado realizar, al involucrar a personas o grupos sociales marginados, en este caso la idea original según me enteré, era de trabajar con hombres y mujeres en situación especial, en este caso particular, (sexoservidoras, lesbianas, travestís, gays, etc.) Y al final de cuentas lo que nos ofrece el director de este ahora Grupo de teatro del Centro de las Artes, es una muestra de la indolencia y disparidad de criterios entre los distintos involucrados en esta puesta en escena.


Mal y de malas sí la apuesta de la dirección académica de este Centro de las Artes, es ofrecer a capricho o por solo cumplir un programa ya etiquetado, un producto teatral medianamente terminado al vapor, carente de compromiso y sobre todo que refleja la poca visión del director, cosa por demás extraña, dado que esta persona ha tenido la oportunidad de coordinar aquí en San Luis, una muestra Nacional de Teatro…digo tantos años de marquesa y que aun no aprenda a mover el abanico…es de dar pena.

Lo anterior refrenda lo dicho anteriormente por quien esto escribe… hacer teatro requiere algo más que un simple compromiso y no implica solo sacarse de la manga a mis compañeros funcionarios artistas y casi obligarlos a trabajar en un proyecto que al director se le salió de las manos y pedirles a los ahora funcionarios y actores invitados, que hagan "el paro" o le "echen la mano" con alguna falsa promesa de trabajo, escudándose en el fuero que ostenta el director académico.

Si esto fue así, que pena siento también por mis compañeros actores y creadores, que rebajan la condición de ser artista, por unas dádivas de poder o estimulo económico. Entiendo la necesidad de cada uno, porque soy parte de una comunidad artística relegada no por su desempeño o meritos artísticos que son bastantes, sí no por su forma comprometida de actuar y de pensar y que desde hace años plantea la necesidad de un cambio de fondo en las estructuras administrativas y económicas que pretenden seguir manipulando el desarrollo de los artistas y creadores a su antojo o capricho de sus intereses personales…entonces compañeros artistas, donde queda la congruencia de pensamiento, donde los ideales de ser mejor y proyectar su trabajo artísticos por encima de caprichos o actitudes retrogradas…¿donde compañeros nos veremos nuevamente las caras sobre un escenario.?

Markosblues

Dramaturgo y Periodista Independiente.

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