martes, 4 de agosto de 2009

Breves Reseñas Teatro en San Luis



“LOS LOBOS” Una visión al submundo y corruptelas del poder politico a la Méxicana...

Noche de buen teatro en el coloso de Villerías. Para ser esta la primera obra que arranca el inicio de las actividades teatrales en el año que se inicia, sin duda, resulta atractivo el elenco de actores que dan vida a esta obra del dramaturgo Luis Agustoni, y la versión para México, dirigida y revisada atinadamente por Héctor Bonilla.

Y es que hablar de figuras del teatro y el cine nacional como lo son don Pedro Armendáriz, Rafael Sánchez Navarro, Jesús Ochoa, Roberto D’ Amico y el regreso teatral de Víctor Trujillo, reunidos en una puesta en escena es de por sí una garantía de que algo muy bueno se cocina esta noche de teatro.

La obra refleja el submundo y las corruptelas del poder político, la escenografía muy buena por cierto de Xochitl Gonzalez, ubica la acción escénica en la bodega de servicios de un antro o centro nocturno. La metáfora es el lenguaje visual de este espacio, donde se lleva a guardar la basura, y contrasta con el elegante atuendo de smoking y zapatos de charol de los altos funcionarios y actores de la política a la Méxicana.

La Trama de la obra refleja de manera acertada, como los intereses creados en los círculos políticos, hacen que los personajes como el del político dinosaurio y fanfarrón, representado magistralmente por Pedro Armedáriz, se esfuerce en torcer los resultados de una comisión investigadora en el senado, representado en la mágnifica actuación deRafael Sánchez Navarro.

Roberto D’Amico, toda una trayectoria en el escenario, demuestra la solidez del

personaje que le toca representar y nos presenta un político corrupto pero a la vez conciliador y astuto negociador entre las partes en conflicto. Jesús Ochoa, nos parece que a fuerza de interpretar personajes duros se le ha encasillado en este tipo de personajes, pero gracias a su trabajo y su visión escénica, nos muestra un militar que sí bien, solo obedece ordenes “superiores”, también por momentos nos habla del lado humano de estos seres que se ven obligados a mentir, traicionando los principios y la ética que caracterizan el honor y el valor de los militares.

Por su parte Víctor Trujillo, trata de no comprometer el amplio bagaje que lo caracteriza como comediante y logra desprenderse del personaje del payaso tenebroso, así alcanza una muy buena caracterización que permite mantener la tensión en el público asistente.

En general, una buena obra teatral que cumple las expectativas y que por momentos pensábamos en cuantas verdades y mentiras esconde este drama, mientras veíamos las risas nerviosas de uno que otro político y funcionarios locales que se dieron cita esa friá noche en el majestuoso teatro de la Paz.

Markosblues

No hay comentarios: