jueves, 4 de junio de 2009

¡HABLAR ES COSA DE HOMBRES!


HABLAR ES COSA DE HOMBRES:

Hola de nuevo, cómo algunos saben, participo en una red de escritores, ( RED MUNDIAL DE ESCRITORES EN ESPAÑOL R.E.M.E.S) y resulta que una compañera nos solicitaba escribir acerca de lo que pensabamos de nosotros mismos, y he aquí el resultado. Una breve reflexión que publique en esa Red y que comparto con ustedes para de igual modo recibir comentarios, criticas o mentadas al respecto.

Soy hombre…desde el principio de la creación, soy pensamiento, sensible, tangible e inconsistente algunas de las veces. Pero siempre hombre. No puedo negar mi origen ni quiero, ni debo hacerlo. Soy y seré hasta el fin de los tiempos, la cualidad masculina ganada a pulso en un terreno sombrío e incomprendido. Me afirmo en cada acción concreta que logra mover pensamientos y fibras sensibles de quienes me rodean, ya sean incluso, hombres como yo…pero también mujeres, alguna que otra quimera. Mi hombría no radica en ser mejor o más fuerte, ni tampoco en el temor de mostrar mis sentimientos cuando deba hacerlo. No callo, porque mi voz está hecha para traspasar fronteras, mis ojos buscan ver más allá de los límites, mis brazos que son ramas fuertes que soportan inclusive el dolor y la soledad. Mis manos sirven lo mismo para tocar sutilmente que para derrumbar muros de opresión y llanto. Mis piernas, me llevan donde quiero o donde pueden según las circunstancias.

Cómo dije antes, no callo, porque un hombre que calla, sobre todo en la injusticia, pasa desapercibido y muchas de las veces se le tacha de cobarde. Soy hombre, valiente cuando debo serlo y decidido para alcanzar las estrellas que aunque lejanas, si quiero puedo alcanzarlas con el roce de mis dedos.

Soy hombre porque muero y vivo a diario, mi destino es competir conmigo mismo y con todos y ahora también con todas, y no temo a esa competencia ni al orgullo noble del guerrero que apunta su flecha de pedernal a lo más alto del cielo. Voy andando la senda del que guía y muestra su talento, su trabajo honesto y su necedad de trascendencia.

Amo…y amo demasiado a la mujer que sueña, y que ríe junto conmigo, amo a la compañera dulce, sensual sensible y apasionada. Comparto con ella la difícil prueba del enamoramiento y del amor sin condiciones. Algunas veces con ella y otras tantas sin ella. Porque suelo no depender de un sentimiento atado por los convencionalismos y las reglas sociales. Vivo y comparto esta libertad con la mujer que así lo desea.

Soy hombre seguro de lo que soy y de lo que he logrado hasta ahora, no me importa saber si hay alguno o alguna mejor que yo…porque igual sé que puedo aprender de su conocimiento. Puedo compartir sin temor a sentirme utilizado…porque el talento y conocimiento compartido, ennoblece a quien lo otorga y lo hace más grande.

Pienso que uno puede hablar bastante de sí mismo, pero hablar de quienes no conoces a ciencia cierta, crea realidades aparentes, por esa razón no hablaría de otros al igual que yo…porque cada uno tiene su destino y sus circunstancias, lo que es bueno pará mí puede que dañe al otro. Además que caso tendría hablar de quienes no conoces como persona.

Puedo sin embargo decir que un hombre se inspira, se consiente a sí mismo según su capacidad y experiencia vivida. Y también es cierto, somos seres gregarios, infieles y muchas de las veces irracionales, nos encanta “terquear” aunque no tengamos la razón, porque esto reafirma nuestra baja estima.

A veces, lloramos en soledad, porque no sabemos hacerlo en público, sufrimos como muchos, pero en silenció, porque nos educaron para no mostrar debilidad y sin embargo jamás dejamos de sentir aunque esto nos cause un dolor que puede enloquecer.

Nos enseñaron que un hombre también es el más fuerte y más rápido…y es de entenderse porque desde la prehistoria el hombre debía aprender a correr más rápido que su presa, si quería comer. Debía ser el hombre más fuerte si quería ser el líder y tener a las mejores mujeres para la procreación… no cambiado mucho el mundo aún y con todo el avance científico, tecnológico, y humanístico… seguimos persiguiendo a la presa más apetecible, eso es inherente a la complejidad masculina, nos enseñaron y aprendimos muy bien eso. Lo que ha dado un giro últimamente, es que ahora también aprendimos, que no es necesario reafirmarse solo en el sentido de la procreación, sí no también reafirmarse en el sentido humano.

Para concluir…ser hombre es maravilloso, la verdad, si volviera a nacer, pediría ser otra vez yo mismo, aún y con todos los errores que cometí, aún y con todas las lagrimas que cause o me causaron, aun con todas las privaciones que de niño viví,…aún con toda las ganas que sentía de recibir un abrazo de un padre que nunca tuve.

¡Mujeres…! La vida no se circunscribe a saber que pensamos o como actuaremos antes o después, de esto, de aquello o de “aquellito” Ese querer saber que pensamos o como pensamos, es según mi percepción, muy propio de la naturaleza femenina…ustedes son mucho más emocionales. Quizás es que uno como hombre, es más práctico o complicado en muchos sentidos, pero pienso que ambos hombre y mujer somos seres individualistas, creyentes, y muy humanos. Así que desde mi perspectiva, no necesitamos una media naranja para ser plenos, ambos hombres y mujeres debemos asumirnos como una totalidad integradora que bien puede funcionar en pareja, en la cama, o en la sociedad.

Mujeres… ¡Amenos… como nosotros somos capaces de amarlas! ¡Aprendan a querernos como nosotros queremos a nuestros sueños! Y por favor… no nos pidan que expliquemos lo que sentimos, porque muchas veces ni nosotros somos capaces de explicarlo.

Salud y Bendiciones a todas las bellas y sensibles Damas de este Blog.

Atte.

Markosblues.

(Hijo del viento y de la luna)


http://escritoresremes.blogspot.com/













3 comentarios:

Mimí dijo...

Hola
No sé cómo he llegado hasta aquí, el caso es que estoy sumergiéndome en tu alegato en defensa de ser hombre, y tengo un apunte para tu final.
Bien, ésta es mi reflexión.
Cuando hablas de "No necesitamos de una media naranja..." No dejo de pensar en dos cosas, que esa "necesidad" se ha alterado con los avances tecnológicos de la sociedad, que por un lado a la mujer le ha permitido ser la dueña de su vida sin depender de la fuerza física del ser masculino que la defienda o proteja y que la "inteligencia" cobre un valor en si mismo (Todo eso ha dado a la mujer sobre todo esa libertad, pero también al hombre le ha suscitado variaciones)
Mi segundo pensamiento se deriva de la necesidad biológica de procrear, que ya no sé si habréis perdido el instinto de aseguraros la supervivencia de la progenie más allá de la puesta de genes. Pero me temo que esa sería para mí la brecha que nos condiciona a no estar enteros al menos mientras dure esa crianza, cuando digo enteros no hablo de que te falte nada, sino de la necesidad de ... que condiciona hormonalmente nuestros cuerpos y alarga el enamoramiento o las endorfinas dotándonos de esa necesidad y de la sensación de no estar complejos.

Hay una canción que dice " Me gustaría poder vivir del aire..."

Mi punto de vista...Mimí...mujer

Markosblues13 dijo...

Saludos amiga MImi...! Celebro desde luego su punto de vista y sobre todo el que se tome el tiempo de echar una mirada a este blog.

Con gusto estoy a sus ordenes para comentar ampliamente sus opiniones y sus puntos de vista al respecto.
atte.
Markos
imag_2@hotmail.com

Mimí dijo...

Perdona la tardanza, luego no encontraba dónde había dejado el comentario, jeje.
Cuando quieras hablamos:
xqsabesq@gmail.com